El ikebana, el arte japonés de disponer flores, ramas, tallos y hojas en jarrones, encarna de la mejor manera los conceptos de wabi-sabi y mono no aware, creando armonía entre líneas, colores y espacios. Fascinada por esta forma de arte durante mi larga estancia en Asia, y siempre deseosa de profundizar en los conceptos filosóficos orientales, asistí recientemente al evento Armonías sin tiempo – El Ikebana entre tradición y contemporaneidad, celebrado en el MUDEC de Milán y organizado por el Garden Club Milano.
La giovinezza è felice perché ha la capacità di vedere la bellezza. Chiunque sia in grado di mantenere la capacità di vedere la bellezza non diventerà mai vecchio.
(Franz Kafka)
